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Qué debe llevar la firma de un abogado
El ejercicio de la abogacía es de los pocos donde la firma es en parte un instrumento normativo. Su contenido no es cuestión de gusto, y la mención del secreto hace menos de lo que se cree.
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Los datos que se esperan
Un despacho identifica habitualmente: la denominación y la forma de ejercicio — individual, despacho colectivo, SLP — el colegio de inscripción y el número de colegiado, el domicilio profesional, y si es una sociedad inscrita, los datos del Registro Mercantil y el NIF.
Las reglas concretas provienen del Estatuto General de la Abogacía y de la normativa del colegio correspondiente, que puede variar de un colegio a otro. La lista aplicable es la de su colegio, no la de un compañero de otro cuyo pie de correo haya copiado.
La mención del secreto profesional
El secreto se vincula a la naturaleza de la comunicación y a la relación entre abogado y cliente, no a una frase que lo afirme. Un mensaje que no está amparado no lo queda porque lo diga.
Lo que la mención consigue: señalar a un destinatario involuntario que el remitente considera la materia sensible, lo que puede apoyar una pretensión si después se discute. Es una función real pero modesta, y una frase la cumple igual que un párrafo.
El colegio y el lugar de ejercicio
Un abogado colegiado en un sitio y con despacho en otro debería decirlo, porque de lo contrario el cliente supone otra cosa sobre quién puede asesorarle y dónde. En despachos con varias sedes es lo habitual, y cabe en una línea bajo el nombre.
Socio o colaborador
La condición dentro de la estructura no es indiferente para el cliente, que deduce de ella quién decide. Muchos despachos la indican bajo el nombre, y es información útil más que un título.
Lo que conviene dejar fuera
Los rankings y los logotipos de premios. Son imágenes, engordan cada mensaje, son elementos promocionales dentro de un documento en parte normativo, y la publicidad de los abogados tiene reglas propias.
Una lista larga de áreas de práctica. El cliente que le escribe ya sabe por qué.
Estructurar un bloque largo
Datos de contacto primero a 14 píxeles, después los datos colegiales y registrales a 11 píxeles en gris, y por último la mención del secreto. El lector necesita los primeros, la normativa exige los segundos, y la tercera cumple una función que no depende de ser leída.
Como todo esto se repite en cada mensaje de un hilo, mantenga el bloque en texto. Un pie normativo completo sin imágenes cabe en 500 bytes, frente a 20 KB con logotipo y banda de premios — y en una negociación de cuarenta mensajes esa es la diferencia entre un hilo legible y uno recortado a 102 KB.
Socio, colaborador, o de contrapartida
La condición dentro del despacho no es indiferente para el cliente, que deduce de ella quién decide y con qué margen. Muchos despachos la indican bajo el nombre, y es información útil más que un título.
Comprobar con su colegio, no con un compañero
Las exigencias concretas varían de un colegio a otro y cambian. Copiar el pie de otro despacho importa su colegio, su forma de ejercicio y a veces sus errores. El servicio correspondiente de su colegio tiene la lista aplicable, y pedirla lleva cinco minutos.
Preguntas frecuentes
¿La mención del secreto ampara el mensaje?
No. El secreto se vincula a la naturaleza de la comunicación y a la relación, no a una frase que lo afirme.
¿Qué datos debe llevar un despacho?
Denominación y forma de ejercicio, colegio y número de colegiado, domicilio profesional, y si es sociedad inscrita, Registro Mercantil y NIF.
¿Hay que indicar el colegio si el despacho está en otra ciudad?
Sí, o el cliente supondrá otra cosa sobre quién puede asesorarle.
¿Son un problema los logotipos de premios?
Engordan cada mensaje y la publicidad de los abogados tiene reglas propias. Conviene comprobarlo antes.